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Crear un negocio, establecer las bases y plantearse los retos que conlleva ser nuestros propios jefes y llegar a fin de mes, es un desafío enorme. No basta tener la idea, sino que hay que saber ejecutarla, llevarla a cabo y conseguir que se mantenga en el tiempo, que no llegue a un callejón sin salida. Existen muchas fórmulas de éxito publicadas en la red, y habrá muchas más, pero la realidad es que uno no puede consolidar su negocio si no le da la importancia que merece a la tecnología y al diseño.

Como clientes, buscamos un producto determinado al mejor precio posible. Esto es innegable, y la diferencia entre comprar un producto en una tienda u otra, a igualdad de precio, debería ser nula. Pero no: elegimos unos sitios antes que otros, llegamos a unos antes que a otros, y confiamos en unos más que en otros. Y la razón de que esto pase está en la inversión que hay detrás, en diseño y en la tecnología para facilitar la vida del comprador.

La importancia de invertir en diseño

El diseño de una tienda online no es solo si es bonita o fea, si tiene colores llamativos, un tipo de letra especial, o, una opción que a veces nos encontramos en la red, llenar la página de entrada con decenas de reclamos individuales, cada cual más llamativo y estridente, que lo único que hacen es confundirnos, agobiarnos y que busquemos raudos el aspa de la ventana, para salir.

Un buen diseño nos posiciona de manera natural en el lugar donde está el botón de compra, nos transmite en esos pocos segundos que concedemos para decidir si compramos, o nos vamos. Mediante la inversión en diseño veremos cómo los resultados de conversión mejoran de manera sustancial, e incluso podremos experimentar con diferentes configuraciones para ver cómo podemos maximizar los resultados de intención de compra.

Además, la inversión en un buen diseño del proceso de compra (otro tipo de diseño que hay que mimar mucho) nos permitirá eliminar pasos redundantes, o pasos que son innecesarios hasta el momento en que se formaliza la compra (el momento en que el cliente ya ha pagado). Todo ello ayuda, y mucho, por esto es recomendable invertir en ello y no confiar en las soluciones rápidas, las que prometen una web completa con unos pocos clicks y “sin saber nada de diseño”.

La importancia de la tecnología para atraer clientes

La tecnología es fundamental para poder disponer de una tienda online, esto es innegable. En este apartado nos referimos a la tecnología como lo accesorio a la propia web, que la complementa y consigue atraer a clientes potenciales a la órbita del propio sitio. La tecnología se complementa con el diseño, y en muchas ocasiones van de la mano. La adaptación del sitio para dispositivos móviles (que ya sabemos que es algo que Google apoya), la elección de una buena pasarela de pagos, o la optimización a nivel web, para que todo fluya y carguen rápido las páginas y recursos, nos ayudan a no espantar a los clientes.

Las redes sociales, las técnicas SEO, el conocido como SXO (Search eXperience Optimization, o la optimización de la experiencia de búsqueda) son algunas de las tecnologías que nos van a ayudar más. El SEO bien entendido ya lo conocemos, y sobre las redes sociales hemos hablado con los casos de Twitter y de FacebookInvertir tiempo y recursos en el SXO también nos va a reportar grandes beneficios.

Esta técnica de nuevo cuño viene a decirnos que no conseguiremos los mejores resultados posibles si en nuestro diseño (a todos los niveles) no nos ponemos en la piel de la persona que busca. Aunque estemos bien posicionados, a nivel de contenidos no conseguiremos gran cosa si no nos ponemos en la piel de quien busca: ¿qué busca? ¿Qué espera encontrar? ¿Se lo estamos ofreciendo?

Todos estos puntos que hemos destacado necesitan de una inversión de tiempo, recursos y por tanto, dinero, para quedar perfectamente definidos y ser operativos. De ahí que la mejor recomendación que podemos dar es invertir, sin lugar a dudas, para poder recoger luego los beneficios de un negocio destacable.

Foto | geralt


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