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El trabajo detrás de una newsletter es bastante complejo, ya que no solo nos tenemos que preocupar por el contenido en sí de los envíos, y programar una frecuencia soportable para los clientes (o destinatarios en general), sino que nos hemos de preocupar por otro asunto importante: que el email llegue a la bandeja de entrada del destinatario y que sea abierto. Si además hay clicks de por medio, mejor que mejor.

Si lo que quieres es crear una campaña de email marketing, este es tu artículo; si además deseas mejorar tu conversión una vez creada la campaña, sigue estos consejos. Lo que vamos a ver hoy es por qué puede caer esa newsletter en la carpeta de spam en el destino.

El filtro de spam es una herramienta que permite descartar contenidos potencialmente peligrosos para el ordenador, o para el usuario. Entre los primeros podemos encontrar todo tipo de virus, troyanos y demás; entre los segundos encontramos desde intentos de fraude (phishing principalmente), contenidos que pueden herir la sensibilidad, y también emails que se envían de manera indiscriminada, sin criterio, sin permiso…

Pero nuestra newsletter, con todo el cariño que le hemos puesto, ¿cómo va a caer en esa carpeta? Hemos cuidado la presentación, hemos incluido imágenes bonitas, historias inspiradoras… Vamos a ver los criterios generales de los filtros de spam:

  • ¿Usas un nombre real en el destinatario? ¿El contenido está dirigido a un “estimado amigo”? Es más, utilizar el nombre de pila en el campo “Para:” es un símbolo de que “conoces” a esa persona.
  • ¿Seguro que tu dirección de email está en los contactos del destino? Es la parte difícil, no siempre es posible, pero suma muchos puntos positivos para no caer en spam.
  • Lo que es más importante, ¿los destinatarios aceptaron recibir correo de tu dirección? Si has optado por enviarlo sin permiso ya tienes una poderosa razón por la que la comunicación termina en la carpeta de spam. Debes incluir un campo en el que el usuario acepte recibir comunicaciones de tu web, además de incluir en cada email una opción para darse de baja de forma ágil e inmediata.
  • La parte técnica es importante, por ejemplo el servidor desde el que se envían los correos: ¿su IP es confiable? ¿Tiene buena o mala fama? El servidor es un punto clave para la confianza, o sea, para hacer saltar la alarma del spam, o no.
  • Para evitar cualquier problema de confianza en cuanto a nuestro servidor, es recomendable utilizar un servicio de terceros potente, un Mailchimp, Amazon o similar. El coste del servicio es poco relevante comparado con el porcentaje de éxito en el envío de la newsletter.
  • ¿Envías la newsletter a un dominio privado o a dominios genéricos como gmail. outlook, etc.?
  • ¿Utilizas URL cortas? Tienen tendencia a ser incluidas en spam, pero suelen pasar si cumplimos con requisitos más potentes como los mencionados arriba.
  • Los emails contienen un código claro, limpio, sin complicaciones, o por el contrario son “un desastre”? Jamás copies un texto redactado en Word directamente sobre un editor visual de cualquier herramienta, porque el código se llenará de etiquetas redundantes e innecesarias.

Dentro de las causas que envían un correo al destierro del spam existen muchas otras razones, pero estas pueden ser las más importantes. Si el destinatario acepta emails de nuestra dirección de correo y si además enviamos los mensajes atendiendo a las normas básicas de limpieza, orden, cortesía y sobre todo, si damos contenidos interesantes, es difícil que el correo caiga en spam.


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