El cada vez más habitual uso de la Realidad Virtual nos permite conocer mejor la forma de utilizarla. De hecho, ya hemos hablado de cómo integrar los vídeos de Realidad Virtual en tu estrategia de marketing y comunicación. El siguiente paso nos lleva a preguntarnos ¿cómo podemos crear nosotros mismos un vídeo de Realidad Virtual? El proceso es algo más complejo que la edición de un vídeo en 2D, por lo que muchos elementos varían a la hora de la producción. Te detallamos algunos puntos con los que debes tener cuidado.

Una tecnología especial

Las cámaras de Realidad Virtual son especiales, así que para que no te pierdas eligiendo la que usarás en la grabación de tu vídeo te damos dos parámetros: el precio y la calidad de grabación. Este tipo de cámaras se encuentran disponibles en el mercado en un amplio abanico de precios: desde los 400 euros, de las más económicas, a los 4.600 las más profesionales. Por otro lado, las mejor consideradas pueden llegar a grabar en calidad 8K y bajo el agua.

Evita las zonas peligrosas

Para que el vídeo se vea correctamente, la cámara necesita tener una “distancia de seguridad” de al menos 1,5 metros con el objetivo más cercano; por lo que debemos asegurarnos de que podremos mantener esa distancia con todos lo que vamos a grabar. De esta manera, el discurrir del vídeo será más lineal y el efecto RV será más real.

Cuidado con los “actores” involuntarios

Hay que tener en cuenta que las cámaras de Realidad Virtual graban un radio de 360º, por lo que muchas veces podemos estar grabando a personas que no desean salir en el vídeo o que no saben que están saliendo. Es necesario, por tanto, hacer un repaso previo de lo que queremos que salga y de lo que puede salir en el vídeo, y pedir los permisos oportunos. No es una suposición, para el rodaje de muchas secuencias de Strar Wars: Rogue One tuvieron que hacerlo.

Para una imagen 360, un sonido 360

Normalmente no se tiene en cuenta que si la imagen es 360º, el sonido debe tener el mismo sonido envolvente y recoger todo el que ocurre alrededor de la imagen. Además de los integrados propiamente en las cámaras, existen dispositivos de grabación de sonido 360, aunque suponen un gasto extra considerable.

Ten paciencia con el montaje

Cuando montamos un vídeo en 2D, sencillamente juntamos imágenes para darles continuación temporal. En el caso de los vídeos 360º, debemos hacer una unión no sólo temporal sino también espacial. Debemos unir los diferentes ángulos grabados por las cámaras para crear ese espacio en 3D.

Un proceso que no sólo tarda más en generar el vídeo, sino que también es más costoso, porque requiere de un programa especializado.

 

Aprovecha la experiencia para atraer al público

Crear un vídeo de Realidad Virtual debe tener como objetivo generar una atracción al espectador ya que, al fin y al cabo, es un mundo en el que se va a “sumergir”, y debemos aprovechar todas las posibilidades para crear una experiencia única.

Si tienes todo esto en cuenta, puedes conseguir un vídeo en Realidad Virtual como los que nosotros tenemos en nuestro canal de YouTube.


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