Los influencers son, como ya dijimos cuando hablamos de los microinfluencers, personas que tienen un determinado público sobre el que pueden influir. Es así de sencillo, aunque en 40defiebre nos dan una definición mucho más formal: es una persona que cuenta con cierta credibilidad sobre un tema concreto, y por su presencia e influencia en redes sociales puede llegar a convertirse en un prescriptor interesante para una marca. Veamos en qué nos va a beneficiar una buena relación con influencers, y también qué riesgos existen en la relación con ellos.

Un influencer nos proporciona un escaparate perfecto para nuestro producto o servicio, orientado hacia su público. Sí, el público al que se dirige es suyo, lógicamente, así que nos está dando dos beneficios teóricos inmediatos: un alcance mucho mayor, y la visibilidad de nuestro negocio (servicio, producto, marca…) a ese público que no es todavía nuestro.

Suele simplificarse mucho el tema de los influencers diciendo que están en las redes sociales o YouTube, pero eso no es exacto. Un influencer puede estar en cualquier parte, tener un blog, ser un miembro importante de un foro… El lugar es lo de menos, porque lo que interesa es la audiencia. Así, el influencer nos puede beneficiar proporcionándonos enlaces entrantes a nuestra web (muy importantes para el SEO), visibilidad, la posibilidad de hacer crecer nuestra audiencia, o de crear contenidos colaborando juntos.

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El interés de las marcas por los influencers es claro: tienen un excepcional nivel de conversación y una enorme capacidad de movilizar opiniones entre su público y además aportan frescura a las marcas. La parte peligrosa es que tienen la misma capacidad (o quizás mayor todavía) para enviar el mensaje contrario, por lo que la mejor estrategia de una marca con los influencers es la transparencia, siempre.

Para un influencer, la colaboración con una marca tiene un interés económico, pues se suelen (y así debe ser) firmar contratos de colaboración. De hecho, si antes hablamos de que el poder de un influencer puede ser negativo para una marca, sucede lo mismo en la otra dirección: existen casos de marcas que terminan la colaboración con influencers que pueden perjudicar su imagen. Sucedió hace poco con un famoso youtuber y una marca de coches, y también otro youtuber perdía sus patrocinios por comentarios poco adecuados.

Consejo: que prime la calidad antes que la cantidad

Para evitar problemas con los influencers, deberíamos tener en cuenta estas recomendaciones, que en el fondo son muy sencillas y de sentido común. Todas se basan en que debemos ser transparentes y honestos con el público final, ese al que accedemos a través del influencer.

  1. Busca influencers alineados con los valores de tu marca. De nada te va a servir elegir al peso de los seguidores que tienen, si en algún momento violan alguno de los principios sobre los que cimentas tu negocio.
  2. La calidad es lo primero, y si el influencer se preocupa por cuidar sus contenidos, tiene criterio y sentido común, adelante; si por el contrario solo se preocupa por conseguir “likes” sin importar el contenido, no te lo recomendamos.
  3. ¿Vale la pena su audiencia? esto es clave, porque cualquier persona con decenas de miles de seguidores que no hacen nada (no dan likes, no hacen retweet, no comentan, ni responden, o si ni siquiera hacen click en los enlaces) no vale la pena.

Vía | Forbes

Foto | Daniel M. Viero


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