Analizar el estado del tráfico de una ciudad con las herramientas adecuadas puede servir tanto para mejorar la efectividad de muchos negocios como para disfrutar de una mejor calidad del aire eligiendo dónde vivir o trabajar, algo que tiene una influencia directa en la salud de las ciudadanos.

Una demostración práctica es la combinación de datos de OpenStreetMap y de Waze, una popular app de mapas y navegación que utiliza la información pública y de la comunidad de conductores. Lo propuso hace tiempo Carto –que se dedica a la cartografía y el análisis de datos– con una herramienta que, de por sí, resulta muy poderosa, propia de las ciudades inteligentes. Hace tiempo colaboraron con el Ayuntamiento de Madrid y crearon un software llamado Traffico para analizar visualmente el estado del tráfico en la capital. Pero esto es solo una de las posibilidades de este tipo de herramientas.


En cuanto al tráfico, este tipo de herramientas son ágiles para mostrar a partir de la información pública y de los navegadores GPS datos tales como incidentes, cierres de calles/carreteras, obras públicas o avisos. Cada calle se puede clasificar con códigos de colores como «lenta», «congestionada» o «cerrada»; las alertas pueden ir desde mera advertencias a avisos oficiales sobre los que el ayuntamiento tiene que actuar, sin necesidad de recurrir a cámaras de tráfico. Muchos negocios que cuenten con una flota o dependan del transporte local pueden usar esta información en tiempo real para optimizar sus desplazamientos.

Los datos históricos que se almacenan van más allá de los últimos meses, abarcando varios años. De este modo la herramienta puede resumir de un vistazo cuáles son los «peores días» en cuanto a congestiones, la duración típica de los atascos o cuántas horas pierden los conductores por estar parados. Las autoridades pueden así anticiparse a los problemas: salidas y retornos de vacaciones, días festivos, acontecimientos multitudinarios, etcétera. Introduciendo los datos en la herramienta de planificación se puede minimizar la forma en que unas obras o un evento concreto en cierta ubicación puede afectar a la ciudad.

Cuando los ciudadanos y las empresas pueden acceder a los datos históricos sobre los atascos a lo largo de un año de forma estadística pero visualmente fácil de entender, todo es más fácil. El mapa permite ver la longitud de los tramos y los retrasos acumulados en las calles debido al estado del tráfico, de modo que es fácil intuir qué zonas son las menos congestionadas (en promedio) a lo largo del año.

Una calle menos congestionada es una calle más tranquila, con menos contaminación atmosférica y con mejor calidad del aire. A la hora de elegir una calle en la que instalar un negocio o irse a vivir puede ser un factor más a tener en cuenta, igual que la proximidad de comercios, colegios o transporte público.

Actuando por la calidad del aire

En SEUR, de la mano de DPDgroup, pusimos durante el año 2019 un programa pionero para medir la calidad del aire. Nuestro mapa “personalizado” llega al objetivo final: medir y conocer la calidad del aire de nuestra ciudad. La medición se realiza gracias a sensores instalados en vehículos de reparto, tiendas de la red Pickup y hubs urbanos. Además, los propios clientes son quienes, a través de su pedido, pueden comprobar toda la información mediante mapas de alta resolución.