Trasladar la marca de un negocio a Internet requiere reservar (o alquilar, o comprar) las principales cuentas que permiten la comunicación y, especialmente, el nombre de dominio que se vaya a usar de forma prioritaria. Hay una serie de factores a tener en cuenta y una larga lista de ideas para poder acertar de pleno. Es algo que no requiere mucho tiempo y que puede ayudar a un negocio con una marca memorable, fácil de recordar, de escribir y de leer en todas partes.

Factores generales


a) En los dominios de internet, «quien llega primero se lo queda». Los dominios son un recurso escaso, que se han entregado siempre estrictamente por orden de petición. Si un dominio está «libre» se puede comprar al instante (aunque técnicamente sea una especie de «alquiler»); si está ocupado, la única forma de conseguirlo es con dinero encima de la mesa para comprárselo al actual propietario, o –sólo en caso muy, muy especiales– tras una larguísima batalla legal en caso de disputa. El registro de marcas comunes no da prioridad, aunque puede ser relevante en casos de conflictos con los dominios locales de cada país; también hay países que limitan la adquisición de dominios tan solo a quienes tengan las marcas previamente registradas.

b) Los .com siguen siendo los reyes de Internet. Originalmente sólo había unos pocos dominios de primer nivel, que es como se denomina a la terminación del nombre de dominio. Estos eran: .com (comercial), .net (red) y .org (organización sin ánimo de lucro) además de otros como .edu (educativo) o .mil (militares) que estaban reservados para instituciones. A estos se añadieron los de los países: .es para España, .fr para Francia, .co.uk para Reino Unido, etcétera. Hoy en día no hay tanta diferencia entre unos y otros ni es obligatorio ser una ONG para reservar un .org o ser canadiense para ser titular de un dominio acabado en .ca. Pero los .com son los más comunes, fáciles de recordar e identificables, algo así como «la opción por omisión sin no se dice otra cosa». De ahí la primera opción siempre haya de ser nombre.com, aunque…

c) … la mayor parte de los dominios .com ya están en uso o reservados. Es prácticamente imposible encontrar dominios libres hoy en día, porque todas las marcas, palabras de diccionarios y combinaciones de unas pocas letras (y números) ya están reservados. Basta teclear la opción deseada en el navegador para comprobar si alguien tuvo la misma idea (cualquiera cosa que aparezca que no sea un error instantáneo del tipo «No se puede acceder…» indica que alguien lo está usando). También se pueden chequear en el registro WHOIS (internacionales) o el WHOIS local (España).

d) Siempre existe la opción de comprar un dominio que esté en uso. Todo es cuestión de dinero y confianza: contactar con los propietarios, hacer una oferta, negociar la forma de pago… Mucha gente buscar vender un dominio «aparcado» o que no está en uso por una cifra razonable, y puede ser más barato que encontrar otro no tan apropiado, especialmente si se trata de un negocio principalmente para internet como una tienda de ecommerce. Se puede recurrir a la intermediación para evitar problemas (y estafas, que hay muchas); en España hay registradores como Interdominios que ofrecen ese tipo de servicios avanzados desde hace décadas.

Una vez entendido el procedimiento y las dificultades, se puede pasar a la acción. Con la marca ya decidida, basta «ir mirando» qué dominio correspondiente al nombre del negocio, tienda o marca está libre para –si hay suerte– reservarlo. Hay algunas consideraciones generales típicas: que sea corto, que no se asemeje a otras marcas, que sea fácil e inequívoco de escribir.

  • InstantDomainSearch permite ir viendo en rojo o verde si un dominio está libre u ocupado a medida que se van tecleando letras. También es una forma rápida de chequear una marca y algunas variaciones similares.
  • Domainr.com y NameMesh.com sugieren marcas similares en versiones más cortas, con terminaciones poco comunes, o algunas palabras añadidas, además de sugerir otro tipo de variaciones que pueden estar libres.
  • Dominios de nivel superior. Los dominios terminados en dos letras se corresponden con países y territorios; si por casualidad una marca coincide con ellos probablemente se puede registrar. Algunos populares son .tk (porque suena como «teca», ej. vino.tk) .se, .co, .as (que corresponde a Samoa, pero se parece a Asturias), etcétera. Se pueden consultar los propietarios en los NIC de cada país (ej. NIC.be para Bélgica). La lista es larga. En caso de registrar una marca nueva en el .com hay quienes también eligen registrar la misma marca en los dominios locales de los países en los que tiene actividad o sucursales, como «protección».
  • Dominios alternativos. Ante la escasez de dominios .com hubo varios añadidos de grupos de dominios de primer nivel comunes y de uso genérico. De este modo surgieron los acabados en: .arts, .firm, .info, .nom, .rec, .shop y .web, del que el más popular fue sin duda .shop para las tiendas. A estos se unieron más, algunos de ellos gestionados por registradores u operadores concretos. En español por ejemplo hay algunos como .abogado, .futbol, .gratis, .tienda o .viajes, de modo que .tienda puede ser una primera opción.
  • Dominios hiperlocales. El despliegue de dominios alternativos incluyó nombres de ciudades, de modo que ahora también se pueden registrar nombres terminados en .madrid .spain, .bcn y .barcelona, .cat, .eus y .gal.
  • Otros dominios genéricos populares incluyen algunos muy internacionales como .app, .global, .online, .shop, .life, .services, .club, .center, .click, .win, .work o el curioso (y popular) .xyz.
  • Otros dominios específicos y típicos para marcas y negocios: Aquí están .bar, .beauty, .bio, .cars, .city, .coffee, .eco, .energy, .green, .guitars, .house, .kitchen, .now, .pet, .pizza, .ski y .studio

Por los registros se pagan entre unos pocos euros o decenas de euros al año hasta cientos de euros en casos especiales (dominios locales de países o dominios específicos). Si el dominio está libre se puede ahorrar un buen dinero; si está ocupado habrá que añadir el coste de adquisición inicial. Una vez funcionando tan sólo hay que acordarse de renovar el alquiler cada año. Por alguna extraña razón esto suele recaer en los departamentos legales de las grandes empresas, en vez de en los técnicos o de márketing, por lo que conviene tenerlo bien apuntado y registrarlos a nombre de la entidad (con varias personas de contacto diferentes) para evitar problemas en el futuro a la hora de renovarlo.

Como puede verse la lista de opciones alternativas a los clásicos .com es larga y extensa y a día de hoy Google no diferencia entre unos y otros de cara al posicionamiento de los términos de búsqueda (así que ninguno tiene mayor prioridad). De modo que no hay que desesperar si la búsqueda resulta infructuosa al principio: hay muchas opciones y todas son fáciles de comunicar a los potenciales clientes.


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