Cualquiera que siga atentamente lo que publican los medios convencionales sobre inteligencia artificial está asistiendo estos días a un cruce de informaciones con tintes apocalípticos más propios de una película de ciencia ficción. Leemos cada día titulares que hablan, nada más y nada menos, que de la destrucción de la humanidad por parte de la IA.

Sí que es cierto que ha habido diversos casos en los que agentes avanzados de IA han demostrado tener la propensión y, lo que es peor, la habilidad necesaria para orquestar ciberataques sin que los humanos al mando lo permitieran. Pero también lo es que todo este debate al que asistimos está alimentado por las propias empresas estadounidenses de IA que paralelamente siguen trabajando en modelos cada vez más avanzados.

En estos momentos parece mucho más práctico poner los pies en el suelo y dedicar un artículo a los problemas reales que se le pueden presentar a un autónomo o una pequeña empresa si usa la inteligencia artificial en sus quehaceres diarios. Hablaremos de qué tipo de problemas se pueden presentar y en qué casos. Pero también hablaremos de las soluciones que tenemos a nuestro alcance sin dejar de usar el potencial de la IA, que es mucho y de un alto valor.

¿El uso de la IA puede suponer un riesgo para las empresas?

Si una empresa utiliza para su actividad los mismos modelos públicos de inteligencia artificial en la nube que utilizan los particulares, aunque sea en sus versiones más potentes, de pago, se expone a riesgos de varios tipos.

En primer lugar, simple y llanamente, podemos estar incumpliendo la ley, ya que al subir datos de clientes corremos el riesgo de no respetar la legislación europea. Podríamos incumplir tanto el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) como la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act), en vigor desde agosto de 2024.

Aun sin pensar en la normativa, hay que tener en cuenta que estamos subiendo información confidencial a una nube pública. No solo puede haber un riesgo de fuga de datos. El modelo de IA que estamos utilizando va a usar nuestra información para su propio entrenamiento, es decir, para su propio beneficio.

¿Qué es la inteligencia artificial soberana?

La IA soberana se fundamenta sobre todo en quién tiene el control sobre los datos. No solo dónde están depositados, sino también quién controla el acceso a los mismos. También es importante el control sobre la infraestructura de los datos y sobre los modelos de inteligencia artificial que se utilizan. Y siempre dentro de un marco regulatorio. Por ejemplo, la legislación de la Unión Europea.

Cuando hablamos de inteligencia artificial soberana, podemos estar remitiéndonos a nivel de un país, de una región o también de una organización. Para una pyme, puede simplemente consistir en que todos los datos estén alojados en su propio país. Pero en general, la IA soberana va más allá de la mera soberanía sobre los datos; tiene que suponer un control sobre todo el entorno de la IA.

¿Y qué es la inteligencia artificial privada?

Soberana y privada son dos conceptos diferentes, pero que en la práctica van a estar relacionados. La IA privada es un concepto quizás más práctico. Consiste en usar un modelo de IA de forma privada, utilizando los propios datos únicamente dentro de la organización. El control sobre la propia información es total.

Los beneficios de utilizar una IA privada van más allá de los dos primordiales: seguridad de los datos y cumplimiento legislativo. Una de las más interesantes es que permite personalizar la IA a medida de lo que realmente necesita la empresa u organización. También puede suponer una reducción de costes a largo plazo, ya que hay que tener en cuenta que será necesaria una inversión inicial.

¿Qué opinan las empresas españolas sobre la IA soberana y privada?

Para hablar de este tema, nos vamos a basar en los resultados del Informe Global de IA 2026: Playbook para IA soberana y privada, elaborado por la multinacional japonesa NTT Data. Sin embargo, gracias a su filial española, tenemos datos sobre las empresas españolas. La conclusión más interesante que podemos extraer de los datos del estudio es que no caminan de forma paralela la importancia que las empresas le dan a la IA soberana con los esfuerzos que se están haciendo por su utilización en las empresas.

Por un lado, tenemos la constatación de que la gran mayoría de las empresas españolas, “el 96%, considera que la IA privada y soberana es importante”. Son más aún, el 97% de las encuestadas en nuestro país, las empresas que están valorando “trasladar sus infraestructuras de IA a ubicaciones geográficas concretas debido a preocupaciones geopolíticas”.

Por otro lado, sin embargo, nos encontramos con que “menos de un tercio de las organizaciones, el 29%, está priorizando la IA soberana a corto plazo y tomando medidas concretas”. Entre las barreras identificadas para la correcta adopción de la inteligencia artificial soberana están las habituales a la hora de hablar de innovación tecnológica: falta de profesional cualificado en las organizaciones, la complejidad del proceso y la falta de inversión necesaria.

¿Qué soluciones tiene a su alcance una pyme?

En principio, podemos hablar de dos tipos de soluciones para implantar el uso de la IA soberana y privada en una pequeña empresa. Mencionaremos una tercera que, como veremos, se puede considerar tan solo una solución parcial.

La primera opción es utilizar la IA en local, también se denomina on-premise, en tu propio ordenador si hablamos de un modelo pequeño, o habilitando un equipo para ser usado como servidor si se necesita un modelo de mayor tamaño. Por ejemplo, la empresa europea Mistral tiene diversos modelos de código abierto con tamaños que van desde los 3B-7B hasta modelos más complejos. Estamos hablando a todos los efectos de IA tanto soberana como privada. Para una micropyme puede ser una buena solución.

La segunda opción para una pyme es trabajar en una nube privada 100% europea, con servidores en proveedores locales, como OVHcloud o Arsys. Te garantizas el cumplimiento de la legislación, la privacidad y la soberanía de los datos. Puede ser la solución idónea para una pyme de mediano tamaño en la que diversas personas tienen que trabajar de forma colaborativa.

La tercera opción es contratar una versión corporativa de la IA de una gran empresa; un ejemplo sería ChatGPT Team o Microsoft 365 Copilot. Es una forma práctica de trabajar de forma colaborativa, y nos garantizan la privacidad de los datos y que no van a ser utilizados para entrenar sus modelos. Pero en este caso no hablamos de IA soberana y tan solo cumplimos de forma parcial la definición de IA privada.


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