Camión de basura hidráulico

A la hora de hablar de vehículos híbridos, a todos se nos vienen a la mente aquellos que incorporan un motor eléctrico que funciona en combinación con el motor tradicional de explosión.

Pero existe otro tipo de vehículos híbridos, los híbridos hidráulicos que, para circular, usan un fluido a presión para mover un motor hidráulico que a su vez sirve como bomba para volver a dar presión al líquido en cuestión cuando el vehículo está frenando.

Al arrancar, el líquido hidráulico está en un depósito en el que permanece a baja presión pero, en cuanto el vehículo empieza a frenar, se usa la energía cinética de este para hacer funcionar unas bombas que van dando presión al líquido hidráulico, que pasa a un depósito a presión.

De este sale para hacer mover un motor hidráulico, que bien puede estar montado en paralelo con el de explosión, de tal forma que la fuerza de ambos se suma; o bien en serie, de manera que el motor hidráulico es el que se encarga de mover las ruedas mientras que el de explosión se usa para ir manteniendo la presión del líquido hidráulico.

Se calcula que pueden recuperar hasta un 75% de la energía de la frenada y son especialmente recomendables para los vehículos más grandes y pesados, como autobuses o camiones de basura, que además hacen frecuentes paradas.

El apoyo que da el sistema hidráulico al motor de explosión puede suponer un ahorro de un 35% en consumo de combustible y una reducción en las emisiones de CO2 de un 30% comparado con una furgoneta con motor diésel tradicional.

Sin embargo, este sistema presenta algún inconveniente: el tamaño, el ruido que hacen, y la complejidad del sistema hidráulico en sí.

Por ahora, en cualquier caso, apenas se están empezando a hacer pruebas piloto con ellos, aunque si demuestran su eficiencia en condiciones de uso real sin duda se extenderán y se convertirán en un nuevo sistema para lograr una movilidad sostenible.


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