Cuando hablamos de las startups convertidas en unicornios estamos refiriéndonos a esas «criaturas empresariales míticas» que han superado los 1.000 millones de dólares de valoración. Según CB Insight ya hay más de 300 «unicornios» a principios de 2019. En España las valoraciones y rankings varían, pero se suele encuadrar en esta categoría a empresas como Cabify (Transporte), Letgo (Compra-venta de segunda mano), Carto (Cartografía), Wallapop (Compra-venta de segunda mano), AlienVault (Seguridad) y Scytl (Tecnología electoral).

En un estudio de Ali Tamaseb acerca de lo que llama la tierra de los Super-Fundadores se analizan estadísticamente cerca de 200 startups de este tipo desde 2005 hasta la actualidad. La idea de Tamaseb es destacar los patrones comunes a esas empresas: ¿cómo era su competencia? ¿Cuál era la experiencia de sus fundadores? ¿Usaron los servicios de incubadoras/aceleradoras? En total empleó más de 300 horas de trabajo en conseguir todos los datos y cuantificarlos, en concreto 65 factores distintos acerca de cada empresa. Las conclusiones proceden del procesamiento de esos datos e incluyen no solo empresas tecnológicas, también de sectores como la biotecnología, la industria farmacéutica, la energía, el hardware, las finanzas y otros.

En el resumen publicado por Tamaseb se habla de decenas de patrones, entre los que se pueden destacar los siguientes:

  • Lo normal es que haya 2 o 3 fundadores, la mitad de ellos de más de 35 años y con más de 10 años de experiencia laboral, normalmente en alguna multinacional.
  • La mayor parte de los fundadores (60%) ya había lanzado o trabajado antes en otras startups, normalmente un par de ellas o incluso más, y el 70% de ellos tuvo algún éxito anterior (aunque no llegara el nivel de crear un unicornio).
  • Entre los consejeros delegados (CEOs) hay tanto expertos en tecnología como no expertos. Este es un eterno debate sobre la conveniencia (o no) de que el principal responsable de la empresa esté muy versado en la parte técnica del mercado al que se dirija, frente a la figura de alguien con conocimientos empresariales genéricos.
  • Las áreas más destacadas de las startups unicornio desde 2005 fueron: tecnología cloud, móviles, aplicaciones, redes (genéricas), datos, redes sociales, marketplaces. Pero esto no quiere decir que a partir de 2019 sigan siendo los mismos. La mayor parte se corresponde con empresas de software pero también había otras de «productos físicos» (principalmente productos de consumo).
  • Más o menos la mitad de las empresas se dedicaba a las actividades B2B (negocio-a-negocio) y la otra mitad al B2C (negocio-a-consumidor), pero muy pocas intentaban abarcar a ambos modelos a la vez, lo cual parece indicar que es mejor plantear una modalidad que otra, pero no a ambas a la vez.
  • Más de la mitad de las empresas surgidas tuvo que luchar contra un competidor bien establecido en su sector, lo cual viene a decir que es raro que una startup no se enfrente a competencia seria, que haya poca o que esté muy fragmentada. El mercado al que se dirigían era normalmente muy grande, y en general también el 65% de los unicornios creció robando cuota de mercado a su principal competidor.
  • En cuanto a la «capacidad de protección» para enfrentarse a los competidores, la mayor parte de los unicornios encontró que la ingeniería y los efectos de red eran sus mejores aliados, frente a cuestiones que a veces pueden parecerlo pero luego no lo son tanto, como la propiedad intelectual, la «marca» o los socios.
  • Del mismo modo, el mejor factor de ataque es principalmente la diferenciación de la competencia. Curiosamente, el factor «ser el primero» no suele ser tan importante como parece: la mayor parte de los unicornios que triunfaron nacieron cuando ya había otras empresas con productos o servicios similares (aunque luego muchas empresas atribuyen los fracasos a «no haber sido los primeros»).
  • Aunque los productos y servicios que estas startups ofrecen son muy variados, en general los que se pueden categorizar asociándolos a ideas como mejorar la productividad y ahorrar dinero son grandes candidatos, por encima de la simple conveniencia, el entretenimiento o la seguridad.
  • El 90% de las startups-unicornio no pasaron por ningún «programa acelerador», aunque también es cierto que este tipo de empresas de asesoría y apoyo son a veces más jóvenes que algunas de las propias startups (e inicialmente se limitaban a asesorar únicamente a empresas tecnológicas, no de otros sectores). La aceleradora favorita entre las que sí recurrieron a servicios de asesoramiento fue la conocida Y Combinator.
  • Capital. El 90% de las empresas creció o bien con recursos propios o bien con dinero procedente de capital riesgo; cuando se habla de «inversores ángeles» los mejores suelen ser los que en su día fundaron su propia empresa.

Unicornios_StartupsComo suele suceder en estos análisis, hay que recordar siempre que no siempre una correlación implica una causa: no por montar una empresa con alguien de más de 35 años es más probable que sea exitosa; tal vez sea que la gente de más de 35 años es la que tiene tiempo y conocimientos para montar una startup. Pero en los datos recopilados para este estudio se pueden confirmar algunas de las cuestiones de sentido común más habituales, como la influencia de la experiencia previa, que competir y luchar por la cuota de mercados grandes suele ser la tónica y que la diferenciación en productos y servicios está entre los factores de éxito más importantes.

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