Una fórmula que muchas tiendas de e-commerce no ponen en práctica o no aprovechan en toda su plenitud es el de las cajas de suscripción. Se trata de una estrategia simple en su planteamiento y casi igual de simple en su ejecución. Se trata básicamente de vender una suscripción periódica de un producto de nicho a los clientes, de modo que reciban una «caja sorpresa física» periódicamente con diversos productos elegidos por el propio negocio.

El planteamiento inicial requiere entender por qué una persona puede desear hacer esto: una compra pasiva elegida por otras en vez de una compra activa en la que selecciona lo que desea recibir.

Las razones pueden ser variadas: normalmente el interés de la persona está en el nicho de negocio y tiene una confianza plena en que prácticamente cualquier producto de esa temática será de su agrado (ya sean vinos, libros, productos de belleza o chucherías). Por otro está el precio: las cajas tienen la ventaja de contener productos a un precio especialmente reducido. También está el «factor sorpresa» o de «descubrimiento», que a muchas personas resulta agradable, e incluso el hecho de que estas cajas se vendan como regalo para otros. A todos estos factores se añade el de la «cuidada selección» de los productos por parte de expertos y profesionales y que normalmente que están presentadas de forma elegante o con embalajes especiales.

En el mundo del e-commerce las cajas de suscripciones (también llamadas cajas sorpresa, cajas misteriosas y de otras muchas formas) vienen funcionando desde 2010 con cierto alcance. En el «mundo real» existen desde hace décadas, naturalmente. Hay literalmente miles de servicios de cajas de suscripción en todo el mundo sobre las temáticas más variadas posibles: algunos forman parte de tiendas online temáticas pero otros son tiendas especializadas en cajas sorpresa. Los precios de las cajas oscilan entre los 10 y los 100 euros por entrega, pero depende mucho de la temática.

Entre las temáticas más populares de las cajas de suscripción están los productos de belleza, la comida gourmet, los productos naturales o ecológicos, los de carácter internacional (son especialmente populares los de «cosas japonesas»), los libros, vinos y otros.

En todos los casos los comercios deben «darle una vuelta» a la idea de la suscripción para hacerla un poco más «especial» todavía. Por poner algunos ejemplos: los productos de belleza pueden ser temáticos dependiendo del mes en curso y fiestas; en la comida hay quien envía todos los ingredientes y recetas para preparar varios platos; los libros pueden estar relacionados con recientes premios o autores seleccionados por revistas o expertos; etcétera. Una categoría muy curiosa es la de los productos infantiles: hay cajas de suscripción de kits de ciencia para niños, de juguetes tecnológicos, para geeks (amantes de todo tipo de «aparatitos»)… y hay quien lo combina todo: un mes unos libros, otro un juguete, otros material deportivo… ¿Quién no pagaría 20 o 30 euros al mes para que sus niños reciban regalos sorpresa especialmente educativos?

Una de las ventajas para el sitio de e-commerce es que es capaz de anticipar sus ventas porque las suscripciones suelen ser anuales y las entregas cada mes o cada dos meses. Esto permite no solo planificar los envíos para cumplir con los plazos perfectamente (tanto en envíos como en cobros) sino también poder negociar los costes con los proveedores para poder ofrecer buenos productos con mayor descuento. Como se ve es difícil inventar un nuevo tipo de caja, o una nueva idea que no se haya visto ya en este campo en algún lugar, pero –quién sabe– eso también es parte del negocio.

{Fotos (CC) Transcendancing, Fancy Food Box @ Flickr.}


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