Gracias a que cada vez más personas utilizan el smartphone para comparar precios, informarse de productos y comprar, el e-commerce experimenta año tras año un crecimiento sostenido y comienza a ganar en cuota de mercado a los comercios tradicionales. Esto, lejos de ser una simple amenaza para las tiendas físicas, representa a la vez una oportunidad de mejorar el negocio. El marketing omnicanal puede servirnos para, además de tener una tienda física, disponer de una tienda online con la que complementar nuestras ventas y llegar a más clientes.

Por lo general, se puede decir que alcanzaremos más clientes potenciales cuantos más canales de comunicación controlemos. Sin embargo, no es necesariamente positivo trabajar en todos y cada uno de los canales existentes sin más (a saber, en todas las redes sociales, a través del email, mensajería instantánea…). Al contrario, debemos definir bien nuestras necesidades, saber exactamente dónde centrar nuestros esfuerzos y trabajar duro para ofrecer la mejor experiencia en cada uno de ellos.

Nuestros clientes agradecerán una mayor flexibilidad

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Una de las mejores razones para complementar nuestro negocio offline con un e-commerce es que podemos ofrecer mucha flexibilidad a nuestros clientes habituales, algo que sin lugar a dudas van a agradecer. Pensemos en la modalidad Click & Collect, que permite a los clientes llenar un carrito virtual con los productos que necesitan, y pasar luego por el establecimiento para formalizar la compra. ¿Sirve para todos? Pensemos en una frutería que ofrezca esa posibilidad a sus clientes habituales, ¿no sería ideal?

Otra opción evidente es montar un e-commerce completo, que no implique el paso por la tienda física. Esto necesita otra infraestructura, más planificación y dedicación ya que hay que hacer envíos, pero por otro lado nos permite acceder a una zona más amplia en la que podemos vender. Nuestro negocio dejaría de ser hiperlocal, ampliaríamos las fronteras a las que podemos llegar.

El cliente no es ‘ON’ u ‘OFF’, quiere tener la misma experiencia de compra esté donde esté

Esta frase resume a la perfección la necesidad actual de los negocios de adaptarse a las necesidades y exigencias crecientes de los clientes, y es uno de los pilares en los que se sustenta la relación complementaria entre mundo offline y mundo online.

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El fenómeno conocido como showrooming, es decir, personas que necesitan ver un producto en vivo para comprobar sus características (calidad, textura, tallas) y lo hace acudiendo a una tienda física, pero posteriormente se va a su casa y compra online, es a la vez una amenaza y una oportunidad para los pequeños negocios. La desventaja es que si ese cliente encuentra un mejor precio en otro lugar, perderemos una venta potencial.

La oportunidad está en la posibilidad de ofrecer servicios de valor añadido que justifiquen la compra en nuestro local (o en nuestro e-commerce), para conseguir que las personas que se vean tentadas de buscar en la web mejores oportunidades se queden con nosotros.

Una última razón de peso para ampliar miras hacia el mundo online es que Internet no entiende de fronteras, y hoy en día podemos acceder a productos en cualquier parte del mundo a golpe de click. Y si además disponemos de la información sobre los mercados europeos que desgranamos en el eBarometer sobre tendencias del comercio online, tendremos aun más posibilidades de ampliar nuestro negocio.


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